Con información de: José Antonio Calvo Millán

Nuestra llave particular vuelva a abrir hoy una de esas viejas cerraduras de las casas palmerinas que nos conduce a la privacidad de una nueva devoción intima hacia Jesús y su madre. En esta ocasión nos encontramos con una imagen cuya iconografía presenta a la Virgen con el niño entre sus manos bajo la advocación de Nuestra Señora de los Milagros

La talla es una obra del escultor sevillano Fernando de las Heras Vázquez, que cuenta con diversos trabajos de gran calidad repartidos a lo largo de la geografía española, realizada en 2007. El escultor es gran amigo del dueño de la imagen y un enamorado de nuestra Patrona, siendo tal el fervor que levanta en el que, según nos comenta su amigo, ha llegado a venir en moto hasta nuestro pueblo para contemplar su bello rostro en la mañana del mágico 15 de Agosto.

La Virgen esta tallada directamente sobre madera de cedro, tratándose de una obre de candelero para vestir, siendo su altura de 70 cm aproximadamente. La imagen del Niño Jesús esta realizada en terracota, siendo de cuerpo entero con ojos de vidrio. La imagen presenta varias curiosidades como las fracciones goticistas de su bello rostro, muy al gusto de su propietario, o la inscripción "Regina Milacrum" grabada en su pecho.

La Virgen de los Milagros se sitúa en una pequeña hornacina de madera sobredorada, luce saya blanca y manto rojo con encaje dorado, quedando enmarcado su rostro por finos encajes. El niño viste traje compañero a la saya con cíngulo dorado, no luciendo ninguna de las imágenes corona ni otras joyas. Hace varios días la virgen estreno toca de finales del siglo XIX que dejaba ver su pelo. Esta talla se sitúo en el altar del corpus del cautivo el pasado año, mostrando su gran belleza al pueblo de la Palma que quedo enamorado de su sereno rostro.

La Virgen de los Milagros queda en la intimidad de su hornacina, mientras recibe las suplicas particulares de sus devotos que encuentras en ella la bondad de la Madre de Dios