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"No está en el sepulcro, ha resucitado. Acordaos cómo os habló estando aún en Galilea, diciendo que el hijo del Hombre había de ser entregado en poder de los pecadores y ser crucificado y resucitar al tercer día". (Le 24, 6-7) |
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Erguido en actitud de elevarse a los Ciélos, todo de talla. Obra de Francisco Buiza Fernández (1923-1983) en 1973. Fue restaurado por Juan M. Miñarro López en 1994. Mide 1,74 m.
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De pie, talladas cabeza y manos, no lleva lágrimas por ser imagen representativa de la alegría por la Resurrección de su Hijo. Esta talla fue realizada por Antonio Dubé de Luque (1943) en 1978. Mide 1,71 m.
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En el lugar llamado Portugalete (ahora Procurador) se encontraba un hospital para esclavos nazarenos levantado en 1552, teniendo por patrona a la Virgen del Rosario. Las reglas fueron aprobadas el 16 de febrero de 1584 por el provisor Juan Manso. Petición que elevaron los morenos Juan Antonio, prioste, y Francisco Lenaiz, mayordomo. Tenían la procesión el Domingo de Pascua, haciendo estación al monasterio de Santa María de las Cuevas.
Los dominicos entablaron pleito para que dejaran de advocar a su titular con el nombre del Rosario, terminándose todo al variarlo con el de las Cuevas. Posteriormente, al generalizarse estas corporaciones del Rosario en Sevilla, recobró su primitivo título.
Decretada en 1586 la reducción de estos benéficos asilos, la Hermandad se trasladó a una ermita situada al final de calle Rosario (actual Castilla), llamada entonces así por la titular de esta corporación.
Debido a los escándalos que producían en su procesión los cofrades morenos, el 10 de abril de 1612 se decretó la anulación de la Hermandad y se entregaron todos sus bienes a la iglesia de la O. Dicha extinción duró poco tiempo, ya que los cofrades expusieron sus razones y reclamaron sus derechos, ordenándose el 5 de mayo la restitución de lo que le quitaron.
Por escritura de 24 de mayo de 1660, a la Hermandad del Rosario se le otorga el que puedan tomar a censo perpetuo un pedazo de tierra calma que llaman Cortinas, que está junto a la ermita al fin de la calle que dice del Rosario y ciertos linderos, cuya propiedad es del convento de monjas del Dulce Nombre de Jesús de esta ciudad. Es el lugar que ocupa la antigua capilla del Patrocinio.
Asimismo, se conoce que en 1671 hacen concierto para labrar un retablo con el ensamblador Marcos Yepes, a fin de colocar en él el Santo Cristo de la Cruz a Cuestas, que actualmente veneran en su capilla.
El imaginero utrerano Francisco Antonio Gijón el 1 de abril de 1682 concierta con la Cofradía y Hermandad de la Expiración de Cristo y Nuestra Señora de la Paz la ejecución de una escultura de Crucificado, con cruz de pino, en el precio de novecientos reales de vellón. Seguramente, en este momento la Hermandad no estaba constituida y para lograrlo y tener residencia hizo una fusión con la Hermandad de Nuestra Señora del Patrocinio. El 11 de abril de 1689 el arzobispo Ambrosio Spínola aprobó las reglas de esta Hermandad, donde se daba cuenta de la anterior fusión, formando un solo cuerpo. Se indica la estación en la tarde del Viernes Santo, haciéndose constar que la antigüedad que se tomaría sería la del Patrocinio. Continuaba diciendo que el Santo Cristo de la Expiración se llevaría a esta ermita, desconociéndose dónde se encontraba y en qué situación estaba la Hermandad. |
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A finales del siglo XVII, Sebastián Fernández Barrantes, a su costa, amplió la capilla, añadiéndole el primer cuerpo, reedificándola y restaurando lo demás. Al morir sería enterrado en el presbiterio.
En la Semana Santa de 1750 fue llevada por primera vez la Virgen del Patrocinio en paso de palio, cuya imagen fue creada por el escultor Cristóbal Ramos Tello (1725-1799).
Conociéndose que en la exclaustración de iglesias y conventos por los franceses se encontraban muchos retablos abandonados, la Hermandad hizo petición de uno para la capilla, siéndole concedido uno procedente de la iglesia de San Alberto, que al no caber por su altura se le despojó de parte del tercer cuerpo, entronizándose en él a la Virgen del Patrocinio (de gloria). Vuelta la comunidad de carmelitas a San Alberto en 1814, reclamaron el retablo y tuvieron entonces que abonarlo con quebranto de la tesorería, ya que tuvieron que dejar de hacer la procesión para atender a su pago.
El 7 de mayo de 1834 siguiendo el precario estado económico tuvieron un Cabil do en el que se tomó el acuerdo de no hacer la estación. Siguieron años difíciles, no cuidándose la capilla por la falta de hermanos y hasta la santera se desentendía de este menester.
Desde el otoño de 1876 se prolongaron las lluvias, haciendo salir el cauce del río y en diciembre se desbordaron las aguas provocando una inundación en la capilla, sufriendo por ello deterioros de muchos de sus enseres.
Nueva inundación tuvo lugar en 1892, volviéndose a estropear numerosas insignias y enseres, que hicieron suspender la salida de aquel año. Para aminorar el peligro de estas riadas se levantó la solería de la capilla, colocando una nueva y a mayor altura.
Los cultos del quinario se celebraron en 1926 en la parroquia de Santa Ana, adonde se trasladó la imagen del Crucificado. El 20 de febrero se procedió en este lugar a la bendición e imposición de un juego de potencias de oro, presidiendo el acto el cardenal Ilundain con la presencia del infante don Carlos de Borbón. Para llevar a efecto esta obra se convocó un concurso de ideas. El jurado que se formó para elegir la más apropiada estaba compuesto por los señores Murillo, Gómez Millán y Monsalves. El ganador fue el diseñado por Montenegro, escogiéndose para su realización al orfebre José Moguel. Pese a que estas potencias actualmente se utilizan pocas veces, representan el símbolo de la divinidad de Jesucristo, y no se le coloca la corona de espinas.
Salvador Dorado Vázquez, trianero conocido con el sobrenombre de el penitente, fue la persona providencial que en la tarde del 18 de julio de 1936 salvó de la destrucción a tan bella y devota imagen sevillana. Un grupo de personas llegó aquel día a las puertas de la capilla con la pretensión de entrar en ella y destrozar todo lo que allí se encontraba. Salvador, que vivía enfrente, salió rápidamente y los convenció de que esa acción no les iba a reportar nada y que aquel sitio se podría utilizar como garaje o escuela. Admitidas estas razones, la turba se marchó de allí sin que ocurriese ningún incidente, que sin embargo sí ocurrieron en otros templos de Triana.
A las tres y media de la tarde del 26 de febrero de 1973 los priostes habían estado dando fin al montaje del altar para los cultos del anual quinario. Faenando en el polvero, frente al templo, Rafael Blanco Benítez vio salir humo por la linterna de la cúpula y dio la voz de alarma. Este hombre entró decididamente por el balcón de la Casa de Hermandad, dirigiéndose al templo y separando todos los objetos que se encontraban ardiendo junto al Cristo de la Expiración, entre ellos la imagen de la Virgen del Patrocinio, que pereció entre las llamas. Posteriormente abrió las puertas de la iglesia para que los bomberos actuaran con la mayor diligencia. Quedaron dañadas las imágenes de San Leandro y San Isidoro del siglo XVIII. Asimismo, el vestuario de la Virgen, la corona, respiraderos de plata, candeleros y jarras. Los bomberos terminaron con el foco que quedaba, pero lo providencial era que se había salvado la imagen del Cristo, aunque con graves deterioros en piernas y torso, pues las primeras ya estaban comenzando a arder. Pronto llegaron los oficiales de la Junta y autoridades. La noticia que se dio por la radio causó una gran impresión en Sevilla y al poco tiempo, frente al templo, se encontraban numerosísimas personas. La hermandad acordó celebrar un vía crucis en acción de gracias, acompañando los que se encontraban allí y los que iban llegando a continuación para enterarse del estado del Crucificado.
El Cristo de la Expiración ha sido venerado por ilustres personalidades. El 2 de marzo de 1940 lo hizo el Jefe del Estado, el general Francisco Franco Bahamonde. El 25 de marzo de 1983 los reyes de Suecia, Carlos Gustavo y Silvia. El 31 de marzo de 1991, los Reyes de Bélgica, Balduino y Fabiola. El 19 de octubre de 1996 la condesa de Barcelona, recibió el título de Camarera Honoraria. |
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De estilo barroco, obra de José Martínez Martínez. El canasto de líneas rectas, con perfiles y bombo, en las cartelas se observan escenas que representan en los centros, el escudo de la hermandad, la duda de Santo Tomás, Jesús entre los apóstoles en Emaús y la Transfiguración; en las esquinas, la Inmaculada, San Juan Bautista de La Salle, el Noli me Tange re y la barca de Pedro. Va iluminado por candelabros de guardabrisas, que sustituyeron en 1977 a los anteriores jarrones, y lleva respiraderos de igual traza. Llamador formando ese con acantos, de Manuel de los Ríos Navarro. Todo de 1973. Ha sido dorado por Luis Sánchez Jiménez en 1980.
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Orfebrería: Toda en alpaca plateada. Peana (1987); juego de varales en cuyo basamento figuran una pareja de ángeles asiendo una jarra (1989); respiraderos de moldurajes rectos en el superior, sobresaliendo arco de medio punto en el frontal, así como las molduras inferiores juegan las rectilíneas con arcos de medio punto de los que cuelgan crestería. Figuran pequeñas imágenes en el mismo metal representando en la hornacina anteriormente citada la Inmaculada Concepción, flanqueada por ángeles mancebos que llevan insignias, en los costados San Juan Bautista de La Salle y Santa Marina, en las esquinas los evangelistas, y en edículos asimismo ángeles mancebos portando in-signias y cuatro seises; candelabros de cola de catorce luces de guardabrisas en cuyo basamento se encuentran pareja de querubines; candelería; y juego de jarras figurando ángeles tenantes a modo de asa, de 1992. Los modelos de todas estas figuras se deben a Manuel Guzmán Doblas. Estas magistrales piezas se deben a Orfebrería Delgado López. Llamador en plata, figurando sobre una peana rectangular dos edículos en torretas con Santa Marina y San Juan Bautista de La Salle; en los costados ángeles mancebos. Sobre esta base, en el centro escudo de la hermandad entre eses de acantos, de Manuel de los Ríos Navarro (1992). Fue donado por Manuel A. y Macarena Santiago Cabello .
Relicario delantero: Ostensorio que aparece sostenido por ángeles tenantes, acogiendo una reliquia de San Juan Bautista de La Salle, de Orfebrería Delgado López (1992).
Bordados: Palio, llevando sólo terminado las bambalinas en malla de oro y bordados de aplicación, siendo de líneas de figura, pendiendo borlas de bellota, de José Ramón
Paleteiro (1992). El techo en terciopelo liso carmesí y manto de igual color.
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| Templo: Templo de Santa Marina |
Web: www.resucitoensevilla.com |
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Los domingos y festivos misas. En la tercera semana de Cuaresma, quinario a los titulares.
El Domingo de Pasión, besamanos a la Virgen. En abril Jubileo Circular del 16 al 18 y función a San Juan Bautista de La Salle. Celebración de la Vigilia Pascual.
En junio, triduo eucaristico preparatorio del Corpus. En septiembre, Exaltación a la Cruz.
El 30 de diciembre, misa de acción de gracias y besamanos a María Santísima del Amor. Jueves últimos de mes Exposición con el Santísimo.
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